Ciudad de Pinar del Río
- Un poco de historia
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El desarrollo de la Ciudad de Pinar del Río comienza por la zona donde se encuentra el Río Guamá y se le da este nombre al sitio por este río y por los pinares existentes en sus márgenes por el Cabildo de la Habana el 19 de julio de 1641.
En sus inicios consistió en un primitivo vecindario que abarcaba un reducido número de viviendas c onstruidas en las inmediaciones de los caminos Abajo y del Sur, hoy nombradas Gerardo Medina e Isabel Rubio.
El caserío situado en las márgenes del Río Guamá a finales del siglo XVII comienza a crecer y en el año 1750 ya consistía en un pueblo enmarcado por este río y por el Arroyo Galiano, y su punto culminante era el Parque de la Independencia donde se construye en el año 1764 el templo de la Parroquia del partido de San Rosendo de Pinar del Río.
Por su situación geográfica en el centro del territorio y la distancia relativamente corta hasta la Habana, se determina en 1787 trasladar la cabecera de la Tenencia de gobierno a Pinar del Río Pero, aunque existía personalidad legal, los avances en el desarrollo urbano eran extremadamente lentos y en a finales del siglo XVIII Pinar del Río era un pequeño pueblo compuesto por veinte casas y su parroquia, todas techadas de guano. Diez años después, en el año 1813 se crea el ayuntamiento integrado por un alcalde, cuatro regidores y un síndico, el cual no llegó a organizarse ni funcionar. Durante el primer tercio del siglo XVIII el desarrollo de Pinar del Río continuó casi estacionario. En el censo realizado en 1819 arrojó un total de 2 318 habitantes.
A partir de 1826 es que se evidencia un desarrollo en este pueblo. Se construyen edificios que elevan su categoría social por la función que cumplen. Desde el 26 de junio de 1926 existía el primer periódico llamado “El Veguero”. En 1827el pueblo contaba con dos calles, 45 casas y 260 habitantes.
En la década del 40 su desarrollo urbano es más significativo. Se termina el Paseo de la Alameda en 1843, y se coloca el reloj público. En el año 1945 se remodela en teatro provincial, construyéndose una instalación de tablas, el anterior era de techo de guano. Ya en 1847 el pueblo tenía 128 casas y en 1853 vivían en Pinar del Río 1 480 personas que habitaban 365 viviendas. Estas casas presentaban otras características, así como los inmuebles de uso público. Ya se utiliza la teja para la cubierta y algunos inmuebles se construyen con paredes donde se utilizan materiales más sólidos, aunque continúa el uso de la madera para estos elementos.
En 1856 se tiende un puente sobre el Río Guamá. Hasta el momento la comunicación de Pinar del Río con el resto de la isla se hacía a través de La Coloma por vía marítima. Con la construcción de este puente ya Pinar del Río tiene la posibilidad de comunicarse con otras poblaciones por vía terrestre. En el año 1859 existían 376 casas.
Es el 10 de septiembre de 1867 que se le concede a Pinar del Río el título de Ciudad por Orden Real. Esta concesión se conoce en Pinar del Río a mediados del mes de octubre. El carácter de provincia a Pinar del Río se le concede más tarde, el 9 de junio de 1878. Su capital es en la ciudad con el mismo nombre. Posterior a la concesión del título de ciudad, Pinar del Río continúa su desarrollo de forma más dinámica.
En 1878 se instala el telégrafo y en 1893 comienza el servicio de luz eléctrica. El ferrocarril llega hasta esta ciudad en enero de 1894. En 1898 Pinar del Río ya cuenta aproximadamente con 10 000 habitantes y el cambio de Gobierno tiene implicaciones en su desarrollo, ya que se hace necesario la construcción de inmuebles que apoyen esta actividad.
En los inicios del nuevo siglo se evidencia más el desarrollo de la ciudad, no tanto físico como social. Desde 1900 la ciudad crece de una forma intensiva, donde el ritmo de crecimiento de la población es mayor que el de crecimiento en áreas, alcanzando densidades mayores a los 100 hab/ha. La Ciudad presenta un crecimiento concéntrico con niveles de ocupación del suelo altos. Esto nos revela que fuera posible la existencia un índice de hacinamiento alto. Desde ese año hasta la década del 50 esa densidad se mantiene. El ritmo de crecimiento poblacional guarda proporción con el crecimiento físico.
A partir de los años 50 los límites naturales de la ciudad comienzan a trasponerse por la burguesía y la clase media de alto poder adquisitivo. Se construye hacia el este, donde los terrenos son más altos y más frescos y tienen un alto nivel paisajístico. La zona sur se evita porque es más propensa a inundaciones por ser zonas más bajas. De la misma forma se traspone el arroyo Galiano hacia la carretera de San Juan, por la clase obrera.
En 1911 se rotulan y se enumeran las edificaciones por primera vez.
Terminando el año 1918 se ejecutaba un plan de construcción paseos públicos, y se construyen edificios públicos importantes, la mayor parte de ellos de dos plantas.
En el año 1920 había cuatro calles pavimentadas, Recreo (Isabel Rubio), Vélez Caviedez, Martí y Alameda. El resto de las calles eran de piedra o tierra hasta 1935 que se asfaltan las más céntricas. En las décadas del 40 y 50 se construyó el alcantarillado. En la primera, el año 1944, se rotulan las calles y enumeran las viviendas de nuevo
Es de destacar que la Calle Martí desde Isabel Rubio hasta Rafael Morales existía actividad comercial, fundamentalmente de ropa. Ya se ubicaban en ella los únicos establecimientos que existían. También existían otros establecimientos como bodegas, farmacias, bancos, zapaterías y casas de viviendas. En años posteriores, hasta el año 1959, la actividad comercial crece y surgen nuevos establecimientos por toda la calle Martí, sumándose a ella las calles Rafael Morales, Vélez Caviedez y Recreo, lo que abarca hoy el actual centro comercial. Por datos estadísticos la provincia de Pinar del Río tenía una población en el año 1958 de 48 000 habitantes y la mayor parte habitaba la ciudad.
Tanto la tipología urbanística como la arquitectónica son más variables, conformándose barrios y zonas con características comunes.
En el período revolucionario la ciudad crece en dos direcciones principalmente, cruzando el río Guamá, donde se construye el grueso de viviendas, obras educacionales y de salud, y en dirección sur-suroeste donde se conforma la zona industrial la zona industrial continuando siendo la calle Martí la arteria principal de la ciudad y es donde se realiza la mayor actividad comercial y de servicios.
En el año 1972 se realiza un Pronóstico de Desarrollo de la Ciudad proyectándose un nuevo distrito de desarrollo de viviendas sub-dividido en cinco microdistritos y un nuevo centro de servicios como una extensión del actual centro tradicional.
El auge de las microbrigadas en el período 72-75 ayuda a que aumente el ritmo constructivo de viviendas en áreas planificadas para este desarrollo bajo un proyecto, con tipologías importadas y consumidoras de áreas, aunque predominen los edificios de 5 plantas. También este movimiento propició la construcción de un gran número de instalaciones educacionales, industriales e infraestructura vial. También se construye infraestructura técnica que de respuesta a este crecimiento. En el año 1975 se construyó un nuevo acceso a la ciudad y se comenzó a ejecutar la autopista de Pinar del Río, que desde ese año hasta el 77 cubrió el tramo desde la calle Martí hasta el río Paso Viejo.
A partir del año 1979 la Ciudad comienza a crecer y una explosión de viviendas por esfuerzo propio origina barrios que adolecen de infraestructura que de respuesta a este crecimiento. Se continúa, además, con la construcción de viviendas por la vía estatal, cumplimentando un plan de viviendas que daría respuesta al crecimiento poblacional de cada quinquenio.
Con la caída del campo socialista y la desaparición del CAME, el ritmo de desarrollo se detiene y se toman nuevas alternativas para soluciones de problemas. Una de ellas es la construcción de viviendas de bajo costo, las cuales, de forma general, tienen incidencias negativas sobre el territorio.
A partir de este año, aunque el desarrollo ha ido lento, se sigue en la búsqueda de soluciones de problemas que, aunque no solucionan los más graves, dado a la necesidad de grandes recursos para ello, van mejorando en algunos puntos de la Ciudad las condiciones de vida de sus habitantes.


